Los bosques de pino salgareños de Cataluña, cada vez más enfermos

May 7, 2024

En los últimos años, los bosques de pino salgareño de Cataluña parecen dèbiles: muchos pinos han sufrido defoliaciones graves, que los ha llevado a parar su crecimiento. Podría parecer que la culpa es de la situación actual de sequía, pero según un nuevo estudio científico, el problema son los patógenos.

El estudio, publicado en acceso abierto a Ecography, analiza la compleja dinámica de interacción entre dos patógenos: Diplodia sapinea (causante de la enfermedad de la secada del brote del pino) y Dothistroma pini (causante de la enfermedad de la banda roja). Estos patógenos afectan a uno de cada cinco pinos salgareños de Cataluña, una especie con bosques que cubren más de 100 000 hectáreas. Por primera vez, esta investigación muestra como dos patógenos afectan la salud de los árboles simultáneamente – a diferencia de los estudios realizados tradicionalmente que analizan los patógenos de forma aislada. En el estudio, el equipo de investigación se ha centrado en 66 rodales de bosques nativos de pino salgareño (Pinus nigra) en los Pirineos. Los resultados muestran como los patógenos tienen patrones ecológicos diferentes, con Diplodia sapinea afectando principalmente áreas más cálidas y secas, mientras que Dothistroma pini no muestra restricciones climáticas. Así, según los resultados del estudio, a medida que las temperaturas aumenten a causa del cambio climático, una mayor superficie forestal se verá afectada por la enfermedad de la secada del brote del pino (causada por el hongo Diplodia sapinea).

“Este enfoque integral no solo mejora nuestra comprensión de las dinámicas de la salud forestal, sino que también ofrece conocimientos valiosos para la gestión de ecosistemas forestales regionales”, explica Jonàs Oliva, investigador de la Unidad de Investigación Mixta CTFC-Agrotecnio-BÚSQUEDA y profesor de la Universitat de Lleida.

La investigación demuestra que ambos patógenos ejercen efectos aditivos en la defoliación de la copa en árboles adultos, lo cual comporta una limitación en su crecimiento, y una parada total si se alarga en el tiempo. “Esto genera problemas asociados, puesto que hay esporas de los patógenos que van cayendo en los plantones, frenando la regeneración del bosque”, explica Maria Caballol, primera autora de la publicación y estudiante de doctorado de la Universitat de Lleida.

El equipo también ha observado que el menor tamaño de las plántulas y su mayor vulnerabilidad a los factores de estrés ambiental amplifican la influencia del hongo Diplodia sapinea (causante de la enfermedad de la secada del brote del pino). Así, este hongo llega a afectar un 17% de la regeneración en los bosques de pino salgareño y enmascara los impactos de la enfermedad de la banda roja causada por Dothistroma pini.

La elevada afectación de los plantones de pino por parte de los patógenos se traduce en un incremento de la regeneración otros tipos de vegetación, como robles y arbustos. “Estos cambios en la estructura de la vegetación comprometen no solo el presente sino también el futuro de los bosques”, declara Caballol.

En general, la investigación destaca la importancia de comprender las interacciones entre múltiplos patógenos y sus efectos en los ecosistemas forestales. Teniendo en cuenta esta compleja dinámica, personal investigador y gestor podrá predecir y gestionar mejor la salud de los bosques a escala regional.

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Texto: CTFC / Agrotecnio