Un total de 9 investigadoras vinculadas a Agrotecnio aparecen en el último ranking del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dedicado a las mujeres investigadoras españolas y extranjeras afiliadas a instituciones del Estado. La clasificación vuelve a situar a investigadoras vinculadas a Agrotecnio y la Universidad de Lleida entre las más destacadas en impacto científico y visibilidad internacional. El ranking, elaborado por el Cybermetrics Lab del CSIC, incluye más de 12.000 perfiles y se basa en indicadores bibliométricos de Google Académico.
Entre las investigadoras vinculadas a Agrotecnio con mejor posicionamiento destaca Olga Martín Belloso, catedrática de Tecnología de los Alimentos, que ocupa la posición 33 del ranking estatal, con un índice h de 113 y más de 43.000 citas.
También sobresale Sònia Marín, catedrática de la Universidad de Lleida y experta en Micología Aplicada, situada en la posición 210, con un índice h de 71 y cerca de 17.400 citas.
La representación de Agrotecnio en esta clasificación se completa con investigadoras vinculadas a ámbitos estratégicos de la investigación agroalimentaria y forestal. En el área de producción vegetal figura Roxana Savin, catedrática de Fisiología de Cultivos, situada en la posición 672, así como Marian Moralejo, también vinculada a Fisiología de Cultivos, en la posición 8.684.
En el ámbito de las tecnologías alimentarias aparecen Isabel Odriozola, especialista en Nuevas Tecnologías para el Procesamiento de Alimentos, en la posición 2.014, y Gemma Oms, también investigadora en este campo, en la posición 2.308.
En cuanto a producción animal y sostenibilidad, el ranking incluye a Romi Pena, catedrática en Mejora Animal, situada en la posición 4.516, e Isabel Blanco, investigadora en Mejora Animal, en la posición 5.787. Completa la lista Tatiana Shestakova, investigadora en Gestión Forestal, que ocupa la posición 9.497.
La edición 2026 del ranking subraya la contribución de las mujeres investigadoras a la generación de conocimiento de alto impacto en sectores clave como la agroalimentación, la biotecnología y la sostenibilidad. El documento también pone en valor el uso de identificadores abiertos como ORCID y la apuesta por la ciencia abierta como herramienta para aumentar la visibilidad de la investigación.

