Los aceites del Pallars destacan por su elevado contenido en polifenoles antioxidantes
Agrotecnio, la Universitat de Lleida, el Parc Agrobiotech Lleida y la Diputación de Lleida impulsan una jornada del Breakfast4Inno en Tremp para promover el potencial de los aceites del Pallars.
Los aceites del Pallars destacan por su elevado contenido en polifenoles, unos compuestos bioactivos con una elevada capacidad antioxidante que contribuyen a diferenciarlos y a incrementar su valor añadido. Esta singularidad, estrechamente vinculada a las variedades autóctonas y a las condiciones de cultivo del territorio, abre nuevas oportunidades para posicionar los aceites del Pallars como un producto de calidad y alto valor.
Esta ha sido una de las principales conclusiones de la jornada «El aceite del Pallars, una oportunidad para el territorio», organizada por Agrotecnio, la Universitat de Lleida (UdL), el Parc Agrobiotech Lleida, la Diputación de Lleida y el Ayuntamiento de Tremp, en el marco del ciclo Breakfast4Inno. Por primera vez, estos desayunos de innovación se han celebrado fuera de la ciudad de Lleida con el objetivo de acercar la investigación y la innovación al territorio.
La jornada ha reunido a personal investigador, productores, representantes institucionales y ciudadanía para compartir los últimos avances en el conocimiento de los aceites del Pallars y analizar cómo la investigación puede contribuir a reforzar su calidad, diferenciación y competitividad.
Han participado Laura Rubió, profesora e investigadora de la Universitat de Lleida y líder del Grupo de Compuestos Bioactivos, Procesado y Nutrición (NUTRABIO) de Agrotecnio; Dolors Etxalar, responsable de Promoción Local del Ayuntamiento de Tremp; y Oriol Sullà, representante de la Asociación de Productores de Aceite del Pallars. El debate ha sido moderado por Xavier Ticó, economista, gestor de proyectos del Parc Agrobiotech Lleida y vicepresidente de la Comisión de Economía Agroalimentaria del Colegio de Economistas de Cataluña.
Los polifenoles, un elemento diferenciador
Durante su intervención, Laura Rubió explicó cómo la investigación permite conocer mejor qué hace diferentes a los aceites del Pallars. Los estudios que lleva a cabo el grupo NUTRABIO analizan los compuestos bioactivos presentes en el aceite de oliva virgen extra, especialmente los polifenoles, que influyen tanto en el sabor y el aroma como en sus propiedades saludables.
Rubió destacó los beneficios del aceite de oliva virgen extra, especialmente por su contenido en polifenoles. Según explicó, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconoce que estos compuestos poseen una elevada capacidad antioxidante y contribuyen a proteger los lípidos de la sangre frente al daño oxidativo, un efecto relacionado con la salud cardiovascular. Además, señaló que cada vez existen más evidencias científicas sobre sus beneficios para la función vascular, la microbiota intestinal y la protección de la función cognitiva. En este sentido, defendió que algunos aceites de oliva virgen extra, como los del Pallars, pueden considerarse auténticos «aceites medicinales» por su composición.
La investigadora también hizo referencia a un estudio realizado en Estados Unidos que asocia un mayor consumo de aceite de oliva con una reducción de hasta el 30 % del riesgo de mortalidad. Según explicó, este efecto se observa especialmente en la mortalidad relacionada con enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, enfermedades neurodegenerativas y enfermedades respiratorias.
Asimismo, destacó que la cantidad y el tipo de polifenoles dependen de factores como la variedad del olivo, el territorio, la altitud, el momento de la cosecha, el manejo agronómico o el proceso de extracción y elaboración, lo que hace que cada aceite presente unas características propias.
Rubió subrayó que los consumidores buscan cada vez más alimentos de calidad y con beneficios demostrados. En este sentido, disponer de análisis científicos permite acreditar las características de los aceites del Pallars y aportar argumentos que favorecen su diferenciación en el mercado.
La investigadora también insistió en la importancia de comunicar este conocimiento de forma clara y comprensible. Según explicó, conceptos como los polifenoles pueden ayudar a los consumidores a entender qué hace especial a un aceite de oliva virgen extra y qué valor añadido aporta su composición. Aunque la EFSA permite incluir determinadas declaraciones saludables en el etiquetado, señaló que estas son limitadas y a menudo no consiguen transmitir toda la información al consumidor. Por ello, defendió que uno de los grandes retos es explicar mejor los beneficios de estos compuestos para que la ciudadanía pueda tomar decisiones de compra más informadas.
Un territorio que produce aceites únicos
El Pallars ofrece unas condiciones excepcionales para el cultivo del olivo. Las plantaciones, situadas entre los 550 y los 830 metros de altitud, se encuentran entre las más elevadas de toda la cuenca mediterránea.
La altitud, las marcadas oscilaciones térmicas entre el día y la noche y las escasas precipitaciones favorecen la producción de aceites con una personalidad propia, tanto desde el punto de vista sensorial como por su composición en compuestos bioactivos.
Recuperar un patrimonio agrícola singular
Dolors Etxalar, responsable de Promoción Local del Ayuntamiento de Tremp, explicó el trabajo desarrollado desde el programa Al teu gust, aliments del Pallars, creado en 2011 para apoyar al sector agroalimentario de la comarca y promover los productos locales. Uno de los proyectos impulsados fue la creación, en 2016, de la Asociación de Productores de Aceite del Pallars. Desde entonces, se ha trabajado para recuperar el patrimonio oleícola del territorio y profundizar en el conocimiento de las variedades de olivo propias del Pallars.
Las diferentes investigaciones han permitido identificar hasta 38 variedades de olivo, cerca del 80 % de ellas autóctonas. Este hallazgo ha animado a numerosos productores a volver a plantar variedades propias del territorio, que actualmente representan más de la mitad de las nuevas plantaciones.
Además de conferir una identidad propia a los aceites del Pallars, esta diversidad varietal contribuye a hacer los cultivos más resistentes frente a las heladas, la sequía y las plagas, factores cada vez más relevantes en el contexto del cambio climático.
La jornada ha contado con la colaboración de Gust de Lleida, la marca agroalimentaria impulsada por la Diputación de Lleida que agrupa a toda la cadena de valor agroalimentaria de la demarcación. Su participación refuerza la voluntad de conectar la investigación, la producción local y la promoción del territorio, contribuyendo a poner en valor el aceite del Pallars como un producto singular y de alto valor añadido.
En esta misma línea de apoyo al sector, la Diputación de Lleida ha concedido una ayuda directa de 150.000 euros al Ayuntamiento de Conca de Dalt para la construcción de la almazara, una infraestructura clave para impulsar la producción, la transformación y la valorización del aceite del Pallars.
La actividad se enmarca en el ciclo Breakfast4Inno, una iniciativa de Agrotecnio, el Parc Agrobiotech Lleida y la Diputación de Lleida que tiene como objetivo acercar la investigación y la innovación a los sectores productivos y a la ciudadanía. El ciclo crea espacios de encuentro e intercambio para compartir conocimiento y abordar los principales retos y oportunidades del territorio.
La próxima sesión tendrá lugar el 8 de octubre en el Parc Agrobiotech Lleida y estará dedicada a las marcas epigenéticas como fuente de mejora genética en la salud porcina.





