El 20º Simposio de la Sociedad Europea de Investigación en Malas Hierbas (EWRS), que finaliza mañana en La Llotja de Lleida, ha convertido la ciudad en el epicentro internacional del debate científico sobre el control sostenible de las malas hierbas, una de las amenazas silenciosas pero crecientes para la viabilidad de muchos cultivos.
Durante cuatro días, más de 350 científicos de 40 países han compartido más de 300 comunicaciones científicas con un objetivo común: mejorar la gestión de las malas hierbas para garantizar la rentabilidad y sostenibilidad de los sistemas agrícolas. Y lo han hecho con una premisa importante: la necesidad de integrar conocimientos agronómicos, ecológicos y sociales.
Como explica Jordi Recasens, catedrático de la Universidad de Lleida, investigador de Agrotecnio y presidente del comité organizador, “el estudio de la gestión de las malas hierbas está adoptando nuevos enfoques. El control tradicional de las malas hierbas no deseadas debe combinarse, según el cultivo, con la gestión de especies que pueden aportar beneficios al sistema, como evitar la erosión del suelo o favorecer la presencia de polinizadores. Para afrontar este reto, solo la investigación puede aportar las respuestas adecuadas.”
El caso de Amaranthus palmeri: una amenaza silenciosa
Uno de los casos analizados durante el congreso es el de Amaranthus palmeri, una especie invasora de origen americano que ya infesta cientos de hectáreas de maíz en Lleida, Huesca y Extremadura. Esta planta puede crecer más de dos metros de altura y producir hasta 600.000 semillas por ejemplar, una capacidad reproductiva excepcional que se agrava por su alta resistencia a los herbicidas.
En España, se cree que ha llegado a través de las importaciones de grano y harinas para piensos, y ha encontrado en los campos de maíz un ambiente idóneo para su expansión. Según datos del Servicio de Sanidad Vegetal de la Generalitat de Cataluña, en 2024 ya había más de 2.500 hectáreas afectadas en Cataluña.
Para hacer frente a este reto, el grupo de investigación en protección de cultivos de Agrotecnio y de la Universidad de Lleida lidera la red temática PalmerNET, formada por cuatro centros de investigación y cuatro universidades que trabajan conjuntamente para frenar la expansión de esta especie.
Como apunta Joel Torra, investigador de Agrotecnio y de la UdL, “abordar esta cuestión es una necesidad urgente del sector agrícola que hasta ahora no se había tratado de forma sistemática. Los primeros estudios en Europa que permiten esclarecer cómo entra esta especie y por qué vías se dispersa se presentan en este simposio.”
Inteligencia artificial, agricultura regenerativa y nuevos enfoques
El congreso de la EWRS también ha sido el escenario de presentación de soluciones tecnológicas y agroecológicas para hacer frente a los nuevos retos. Entre las propuestas destacadas están la aplicación de inteligencia artificial para detectar infestaciones y aplicar tratamientos localizados, las prácticas de agricultura regenerativa que integran las malas hierbas como parte del sistema, y la investigación sobre resistencias a los herbicidas, cada vez más frecuentes y difíciles de gestionar.
Con este simposio, Lleida se consolida como referente científico en malherbología y ecología vegetal.