- El experto en fruticultura, el Dr. Ignasi Iglesias, destaca el papel clave de la innovación tecnológica para lograr una producción eficiente y sostenible
- El futuro de la fruta dulce protagoniza el nuevo desayuno de innovación organizado por Agrotecnio y el Parque Agrobiotech

En el marco del ciclo de desayunos de innovación
Breakfast4Inno, Agrotecnio y el Parque Agrobiotech Lleida han impulsado una jornada técnica para analizar el futuro de la producción de fruta dulce ante los retos globales que afectan al sector: el cambio climático, el incremento sostenido de los costes y las nuevas exigencias medioambientales derivadas de la PAC y del Pacto Verde europeo.
El Dr. Ignasi Iglesias, experto en fruticultura, investigador y divulgador, ha abierto la jornada con una ponencia centrada en los principales desafíos y oportunidades del sector. Iglesias ha destacado que el aumento continuado de los costes de producción, especialmente en cultivos leñosos, supera con creces la evolución de los precios percibidos por los productores. Esta realidad compromete la viabilidad de muchas explotaciones y frena el relevo generacional, en particular en las zonas rurales de Cataluña.
Durante su intervención, ha expuesto ejemplos concretos de innovación tecnológica aplicada a la producción frutícola, como los sistemas intensivos y sostenibles de cultivo, las variedades y patrones adaptados a las nuevas condiciones climáticas, la mecanización y digitalización del campo, los sensores para monitorizar suelo, planta y clima o los sistemas predictivos para el control de plagas y enfermedades.
Iglesias ha destacado que “
el sector agrario evoluciona de un modelo basado en el uso intensivo de recursos hacia otro basado en el conocimiento mediante la innovación. La innovación —tanto en material vegetal como en tecnología de producción y de postcosecha— resulta imprescindible para reducir costes, optimizar la calidad y garantizar la eficiencia y sostenibilidad del sector productor”, ha añadido. Iglesias ha recordado que la innovación debe ir acompañada del establecimiento de un precio justo para los productores, ya que innovar requiere grandes inversiones.
Iglesias ha señalado que “
el sur de Europa sufre especialmente los efectos del cambio climático, lo que obliga a reorientar cultivos e incorporar nuevas tecnologías”. También ha hecho un llamamiento a “r
econocer y compensar adecuadamente los servicios ecosistémicos que aporta la actividad agraria, como el mantenimiento del mundo rural o la captura de carbono”. En este sentido, ha señalado que “
las 200.000 hectáreas de frutales que hay en el Estado español secuestran el carbono que emite, durante un año, una ciudad como Barcelona”.
Fruilar, un caso de éxito de innovación aplicada al campo
La jornada ha contado con la experiencia de Fruilar, una empresa leridana con más de 50 años de historia, que está impulsando una gran transformación tecnológica. Paquita Escoi, directora de calidad, ha explicado cómo la compañía ha integrado tecnologías avanzadas de manera progresiva y estratégica.
Entre otras, ha incorporado sistemas de visión artificial para la clasificación de fruta, utiliza el monitoreo con imágenes por satélite y el uso de
Business Intelligence (Datafrut) para convertir datos en decisiones eficientes.
Fruilar también ha comenzado a explorar la aplicación de modelos de riego eficiente en el campo, como
IRRIDESK, desarrollado por el IRTA, que permite optimizar el uso del agua a partir de datos climáticos, información del suelo e imágenes de satélite, con el objetivo de mejorar la sostenibilidad y reducir el impacto ambiental.
Además, Fruilar ha introducido robótica en el proceso de
packaging, mejorando la precisión y reduciendo costes operativos. Actualmente, también siguen de cerca las posibilidades de la IA generativa, con el objetivo de integrarla en la toma de decisiones de forma práctica y eficiente.
“
La tecnología no es un fin en sí misma, sino una herramienta para trabajar mejor”, ha remarcado Escoi, quien ha subrayado la importancia de aplicar la innovación con criterio y en el momento adecuado. “
Los datos son un activo que hay que saber trabajar”, ha añadido.
El desayuno también ha contado con la intervención del fruticultor y presidente de la Cooperativa Les Planes de Torregrossa, Jordi Reig Solsona, que ha compartido su experiencia personal. Reig ha destacado que la mecanización de algunas etapas de la producción les ha permitido superar retos como la dificultad para encontrar mano de obra cualificada para tareas de alto valor, como la poda de los árboles, y les ha abierto la puerta a mantener la producción anual, evitando la alternancia. A pesar de estos avances, ha alertado de que la falta de relevo generacional en el campo puede ser un freno para la implementación de nuevas tecnologías: “
La edad media de los productores ronda los 60 años, y mucha gente no está familiarizada con el uso de la tecnología”, ha subrayado.