
Personal investigador
Maria Dolors Serret Molins
Los cereales son uno de los cultivos más importantes de la zona mediterránea. La falta de agua y nitrógeno, junto a la salinidad, limitan su productividad. La mejora genética contribuye con variedades mejor adaptadas a estas limitaciones ambientales. Por este motivo, es necesario explotar la variabilidad genética de estos cultivos, buscando características y protocoloes que ayuden a detectar la adaptación fenotípica a diferentes tensiones, así como a comprender mejor los mecanismos fisiológicos y moleculares implicados.