Un estudio de Agrotecnio y el instituto CIAGRO-Universidad Miguel Hernández demuestra los efectos complementarios del pastoreo y la expansión de arbustos sobre la fertilidad y la calidad del suelo.
Los pastos de montaña gestionados con ganadería extensiva y la presencia natural de arbustos contribuyen conjuntamente a mejorar la salud del suelo. Así lo concluye un estudio reciente de Agrotecnio y el instituto CIAGRO-Universidad Miguel Hernández. La investigación muestra que la ganadería y la presencia de matorrales no son procesos opuestos, sino que actúan de manera complementaria, enriqueciendo el suelo y aumentando su resiliencia frente al cambio climático.
El trabajo se desarrolló durante varios años en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén), en una superficie de 14.000 hectáreas de alta montaña mediterránea. Se monitorizaron 26 rebaños de ovejas mediante collares GPS, con los que se pudo elaborar un mapa detallado de intensidad de pastoreo. Paralelamente, se recogieron muestras de suelo en zonas con y sin matorrales para comparar sus efectos sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas del terreno.
Los resultados demuestran que el pastoreo incrementa de manera notable los nutrientes del suelo: el fósforo disponible hasta 12 veces, el nitrógeno total en un 0,3 % y el carbono orgánico hasta un 4,5 %. La presencia de arbustos aumenta el carbono orgánico en un 1,2 % y la materia orgánica particulada en un 44 %.
El estudio también concluye que tanto el pastoreo como los matorrales mejoran la estabilidad de los agregados del suelo, factor clave para prevenir la erosión; que el pastoreo casi duplica la biomasa microbiana y aumenta su eficiencia metabólica y que los arbustos, en cambio, estimulan la actividad enzimática relacionada con el fósforo y el carbono, reforzando la fertilidad y la capacidad de secuestro de carbono del suelo.
La investigación ha sido liderada por el investigador Evan A.N. Marks de Agrotecnio y publicada en la revista Agriculture, Ecosystems and Environment. Han participado J.M. Barbosa, J. Mataix-Solera, F. García-Orenes, M. Rincón-Madroñero, V. Arcenegui, S. Albolafio, A. Contreras y J.A. Sánchez-Zapata. Los autores muestran que ganadería y matorrales actúan de manera complementaria para mejorar la salud y la fertilidad del suelo, contribuyendo al secuestro de carbono y a la resiliencia frente al cambio climático.
Para Marks, “esto aporta nuevas evidencias para políticas de gestión sostenible de pastos de montaña, que integren la producción ganadera con la conservación del suelo y la mitigación climática”.
Más información: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0167880925001847